
| Predicaciones 2009 | ||
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA APARICION DE JESÚS DESPUÉS DE RESUCITADOJesús se aparece a los suyos después de resucitar dos veces en circunstancias similares:
LA PRIMERA APARICIÓN:Lo leemos en Juan 20:19-20: Jn 20:19 Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Punto 1:La Paz Las circunstancias de la reunión son importantes: Tenían miedo! “Los Judíos fueron a por Jesús y ahora quizá vayan a por nosotros...”podrían pensar... En este ambiente Jesús se presenta en medio de ellos y les dice: “Paz a vosotros” Estas palabras fueron las primeras que Jesús les dijo. No eran un mero saludo. No eran solo un deseo. Era algo que Jesús les estaba dando. Esa es la Paz que el mundo busca pero que no encuentra, porque solo la puede dar Jesucristo, y a El no le buscan.
La Paz que Jesús da es el resultado de saber que somos:
Y esa Paz es la que estaban recibiendo los discípulos. Y eso era lo que ellos necesitaban en aquel momento. Esa Paz consiguió disipar todos sus miedos. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Punto 2: Sin reproches En esta Paz había un perdón implícito...Me explico: Recordemos lo que sucedió solo unos días antes: Jesús estuvo prácticamente solo en la Cruz, solo algunas mujeres y Juan estaban allí. Dónde estaba el resto? Ninguno de ellos fue a recoger su cuerpo. Ninguno de ellos fue a su funeral. Y sin embargo cuando Jesús se les presenta no les reprochó nada! Si a alguno de nosotros nos sucediera lo mismo. Cómo reaccionamos cuando nos traicionan o nos dejan solos ante el peligro? Dios conoce bien nuestra condición humana. Sabe que le fallamos, pero SIEMPRE da nueva oportunidad a aquel que falla pero se arrepiente. Y nosotros debemos “andar como el anduvo”: Punto 3: El reproche Leamos Mc 16:14 Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Vemos aquí que la cosa cambia un poco. reprochó su incredulidad y dureza de corazón Cómo es Jesús: Porque? Echemos un vistazo a los acontecimientos sucedidos en las últimas horas: ¿Quién había visto resucitado a Jesús?
Al menos 6 personas en un solo día... Y sin embargo, aunque algunas personas en ese lugar creían, el ambiente general era de incredulidad!! Podemos imaginarnos la batalla de fe que hubo allí. Allí no sólo estaban los once, también estaban las mujeres y Cleofás y su acompañante y quizá mas personas...Pudo ser algo así:
Y los demás (la mayoría):
El ambiente general era de incredulidad. Resumiendo:
Entonces..: ¿Por qué no les creyeron? Sencillamente era demasiado increíble para ellos. Y Jesús les reprochó “porque no habían creído a los que le habían visto resucitado”: El reproche fue porque ellos daban testimonio de que lo que Jesús ya anunció que iba a suceder, su Resurrección, sucedió! Y Ellos no creyeron. Todo esto les tendría que haber hecho recordar sus palabras de que iba a resucitar. En definitiva tenían que haberle creído a El! Jesús anuncia su resurrección: LA SEGUNDA APARICIÓNEn la primera aparición faltaba alguien de entre sus discípulos: Tomás. ¿Se había olvidado Jesús de El? La respuesta es obvia: No. Veremos que tuvo sus motivos. Leamos: Juan 20: 24-29 Jn 20:24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Ahora sí, tomas tenía menos motivos para dudar que los demás, el número de testigos que vieron a Jesús se había duplicado. Al menos 16 personas le vieron.... Aquí se ve algo más que incredulidad, quizás orgullo, quizás prepotencia... Recordemos que Jesús eligió a sus discípulos: Y cada uno era como era. Con sus cualidades pero también con sus defectos: Pedro era impulsivo. En la iglesia hay personas egoístas, y algunos muy egoístas. Entre los discípulos había incrédulos y uno muy incrédulo. Pero Jesús no dejó a Tomas en ese estado. Jesús sabia bien lo que hacía cuando se presentó a los 11 y no estaba Tomás. Tuvo que ser así para que se manifestara algo que había oculto en Tomas y que era un problema. ¿Y no hace así el Señor con nosotros? Dios no trato de igual manera la incredulidad de todos por igual. Tuvo que tratar a Tomas aparte. EL CUERPO RESUCITADO DE JESÚSVemos que Jesús se les presentó a los discípulos y quiso que los discípulos se cercioraran de que:
Las dos cosas eran necesarias para demostrarles su resurrección. Si no hubiera sido de carne y hueso no seria una resurrección porque lo que resucita es el cuerpo. Y el cuerpo es carne y es hueso. Además de esto vemos por la Palabra que el cuerpo resucitado de Jesús era especial:
Y cuando nuestro cuerpo resucite seremos semejantes a El!! Pero de todas las características del cuerpo resucitado de Jesús me llama la atención una: Que mantuviera las señales de los clavos en sus manos y la herida en su costado. Si Jesús no se avergonzó de sus señales, no te avergüences tu de Jesús. Esas señales eran la prueba definitiva para sus discípulos de su identidad, y no de alguien que se le pareciera. La obediencia a Dios deja señales. ¿Donde están tus señales?
Todo discípulo de Jesucristo que se precie de serlo debe tener señales. No porque le guste sufrir sino porque quiere obedecer, y la obediencia conlleva esto. Desde que nos hacemos cristianos somos reclutados como soldados, para pelear con el mundo, la carne, Satanás y los suyos. Y todo soldado tiene sus cicatrices. Van con el cargo. Es una Ley: “El que quiera vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerá persecución”(2ªTi 3:12) Cristianismo y sufrimiento van de la mano, pero también cristianismo y Gozo. Hay una manera de pasar por la vida sin recibir señales: Que no se note que soy cristiano. No dar la nota. Confundirme con el paisaje. El Señor decía que antes de edificar una torre hay que ver si tienes el material suficiente. Antes de ir a la guerra, asegúrate de que tiene suficiente ejercito. Antes de ser cristiano uno tendría que saber el precio de serlo. Leer Lc14:25-33 El deber de mostrar el evangelio completo. ...Y JESUS ESTABA PRESENTEReleamos Jn 20:24-25 Jn 20:24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Pero si vamos a Jn 20:27 vemos que Jesús reprodujo exactamente las palabras de desafío de Tomás, y le avergonzó con ellas: “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente". Tomás no se daba cuenta que Jesús estaba escuchando cada una de sus palabras porque si no, no las hubiera dicho. Jesús te conoce: Sabe lo que dices, sabe lo que haces, sabe lo que piensas, conoce tus intenciones. Te conoce más a ti que tú a ti mismo. Esto debería provocar en mi temor de Dios en todas mis acciones y pensamientos. La calidad de mi vida cristiana se puede medir por lo que hago, digo o pienso cuando creo que estoy solo y nadie me ve.... Otra forma de medirla es contestar a esta pregunta: El hecho de que Dios me ve siempre, que sabe lo que hago, digo y pienso,..¿Eso me gusta? Lo ves como una molestia, o rechazo. ¿Como una intromisión de Dios? Quizá preferirías tener cierto espacio donde Dios no se metiera para hacer lo que quisieras... BIENAVENTURADOSAntes de ascender al cielo el Señor se mostró muchas veces a muchas personas dando pruebas indubitables de su resurrección.(Hch 1:1-3) Después de su ascensión, no esperemos que Jesús se vaya a presentar físicamente a nadie para que crea en El. El Espíritu Santo es el que nos lleva a toda verdad. Creímos en Jesucristo porque el Espíritu Santo nos convenció. Cuando el Señor dijo a Tomás “bienaventurados los que no vieron, y creyeron” estaba lanzando un mensaje a todos los que iban a creer después de que se hubiera ido, es decir : La Iglesia. Dios ha diseñado la manera en que los cristianos debemos vivir: Por la Fe.Veámoslo: Colosenses 2:6-7 Col 2:6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; Dice que andemos de la misma manera que le recibimos, es decir por fe. El problema nuestro, muchas veces es que se nos olvida que nuestro Dios es un Dios invisible:
Y nos parece muchas veces que estamos unidos a El por un hilito muy fino que parece que se va a romper. La Biblia nos da muchos ejemplos de personajes que tuvieron mucha fe en ciertos momentos y en otros no. La vida es así, entendamos que hay momentos en que nuestra fe puede flaquear. Juan El Bautista fue encarcelado por Herodes. Y desde la cárcel envió a sus discípulos para cerciorarse de que Jesús era el Cristo o si debían esperar a otro. Juan El Bautista! El que presentó a Jesús a los judíos como el Mesías! Dios conoce todo esto, y aún así ha dispuesto que vivamos así. Es lo mejor. Y es lo que le agrada. Dios honra ese “hilito de fe” y somos: ¡¡BIENAVENTURADOS!! © Felipe Peg Ros, Centro Rey, Madrid, España
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