APRENDAMOS A RESISTIR AL DIABLO EN NUESTRAS VIDAS

(Santiago 4: 6-8) “Pero Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. 7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones”.

APRENDAMOS A RESISTIR AL DIABLO EN NUESTRAS VIDAS

Dios quiere que resistamos al diablo para que huya de nosotros (como está escrito).

La palabra que Santiago usa para “resistir”, es la griega “Anthistemi”, y significa “ponerse en frente, oponerse, luchar, resistir”.

El Señor Jesús lo declaró con vehemencia cuando dirigiéndose a sus discípulos les dijo: (Lucas 10: 19, 20) “He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 20 Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”

Jesús dijo que nos daba autoridad para “hollar” (en gr. “pateo”), que significa: “pisar, patear, pisotear, poner el pie sobre, hollar”, al enemigo espiritual (demonios), y de ese modo, esos espíritus inmundos se debían sujetar.

Eso mismo está en el contexto de la verdadera lucha espiritual, como leemos en Efesios 6: 12 “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

Nuestro enemigo está bien declarado en la Escritura, y debemos reprenderlo de nuestras vidas conforme el Espíritu Santo, por tanto, hay varias condiciones para hacer esto de veras, y también ello está escrito:

Como vemos en estos versículos citados, las condiciones para apartar al enemigo de nuestras vidas conforme a la voluntad de Dios, son:

  • Andar en humildad, y no en soberbia.
  • Andar en sometimiento a Dios, lo cual implica estar en Su voluntad.
  • Acercarnos siempre a Dios (esto sólo lo pueden hacer los verdaderos hijos de Dios)
  • Abandonar toda mala obra.
  • Purificar los corazones (de toda doblez)

Sólo en el contexto de la verdad, de la santificación, del sometimiento a Dios podemos tener victoria concreta sobre el maligno.

El apóstol Pedro añade:

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1 Pedro 5:8,9)

La palabra que Pedro usa para “resistir”, es también la griega “Anthistemi”, y recordemos que significa: “ponerse en frente, oponerse, luchar, resistir”.

Esta vez, resistimos al diablo, que se nos presenta aquí en la figura de un león agresivo que busca a quien engullir (katapino en gr.), por estar firmes (stereos en gr.) en la fe, que en este caso es la verdad de Dios declarada a nosotros los creyentes.

SOLI DEO GLORIA

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España
Abril 2014