¿LA ENSEÑANZA ES CRISTIANA, SI LO “SENTIMOS ASÍ DE PARTE DEL ESPÍRITU”?

(Juan 14:26) “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”

¿LA ENSEÑANZA ES CRISTIANA, SI LO “SENTIMOS ASÍ DE PARTE DEL ESPÍRITU”?

Un email pretencioso

Recibí no hace mucho un email de un desconocido que se confesaba cristiano, manifestándome su preocupación por algunos de los artículos míos en los cuales expongo la falsedad de la enseñanza y prácticas del famoso y falso maestro Carlos “Cash” Luna.

Esa persona me escribió esto: “…quiero decirle que lo que habla Cash Luna es ministrado por el Espíritu Santo, porque ese mismo Espíritu Santo me ha dado testimonio de esto. Me entristece, mi querido pastor,  que mis queridos hermanos se tomen la molestia de hablar en contra de este pastor (Luna), cuando sé que el Espíritu Santo da testimonio de él”

 Este hombre aseguraba que la enseñanza de Cash Luna es de Dios, porque el Espíritu le daba testimonio de que eso era así, y me citaba el versículo de arriba para tratar de convencerme de esa, su insensatez.

 ¡Qué terrible error mal usar la Escritura para intentar probar lo que engañosamente se siente, o se puede llegar a sentir como de parte de Dios!

En esta nota quiero dejar bien claro que el presente mover al uso que existe entre muchos llamados cristianos, sobre todo de corte neopentecostal, es falso; es un engaño.

No es de recibo juzgar las enseñanzas o las prácticas presuntamente cristianas, por la emoción que nos pueden transmitir, y subrayar que tal emoción o sentimiento es debido al Espíritu de Dios, sin más.

No podemos juzgar por las emociones, sino que hemos de hacerlo conforme a la verdad, y esta siempre será conforme a la Escritura.

No en vano la Biblia nos advierte que engañoso y perverso es el corazón, más que todas las cosas.

Es obvio, y más que obvio que Cash Luna no enseña conforme a la Escritura, aunque la menciona de continuo, y como él, miles más; por lo tanto ese desconocido que me escribía, se estaba equivocando, y todo porque seguía un planteamiento errado por principio en cuanto a la comprensión del mismo, y que seguidamente expondré.

 ¿La voluntad de Dios la conocemos por cómo nos sentimos, supuestamente de parte de Su Espíritu?

(Juan 14:26) “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”

La voluntad de Dios no la conocemos por cómo nos sentimos, supuestamente de parte de Su Espíritu, sino por la Escritura, inspirada por el Espíritu. De otro modo estaríamos en serio peligro.

Hay quienes según creen entender de este pasaje citado, como hacía aquel desconocido, el Espíritu literalmente les enseña todas las cosas. Según supuestamente les haga sentir, les indica si esto o aquello es la voluntad de Dios.

Siendo de ese modo, según “sienten del Espíritu”, esa es la verdad; pero siendo así, todo se convierte en algo totalmente subjetivo y sólo dependiente de la interpretación particular para su aceptación.

¿Es eso lo que Jesucristo quiso decir a sus discípulos con esas sus palabras? Obviamente, no. No es eso lo que Jesucristo quiso decir.

La correcta interpretación de Juan 14: 26

Jesucristo dijo lo que dijo, que el Espíritu Santo iba a venir e iba a enseñar a sus discípulos, en concreto a sus apóstoles para ayudarlos en la escritura neotestamentaria; lo que se denomina Doctrina Apostólica, o Nuevo Testamento.

Los discípulos habían sido torpes para comprender muchas cosas acerca de Jesús y sus enseñanzas, pero gracias a esta obra sobrenatural, llegaron a entender con precisión e infalibilidad, al Señor y Su obra; y de esa manera registrarlo en los Evangelios, así como en los demás escritos del NT.

Por lo tanto, no se puede usar este versículo (como muchísimos hacen), para asegurar que el “Espíritu les ha dicho esto o aquello", y que según “sienten”, esa es la verdad que han de creer, poniendo el asunto a la altura, a la misma altura que las Escrituras. Eso es error.

La Escritura es infalible, no la experiencia personal.

Yo no digo que el Espíritu Santo no actúe por sí mismo en nuestro corazón o en nuestra mente cuando quiere hacerlo, o si quiere hacerlo. No pongo freno a la obra puntual de Dios. Pero aún y así, todo debe pasar por el filtro de la Escritura, la cual es infalible. 

Por lo tanto, y volviendo al caso, asegurar que la enseñanza de Cash Luna es conforme a la voluntad de Dios, sólo porque uno lo “siente del Espíritu”, es una estupidez supina. Sólo hay que comprobar dicha enseñanza con lo que la Biblia nos enseña, para uno darse cuenta de la realidad de la enseñanza de Cash Luna.

 SOLI DEO GLORIA
© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Marzo 2014
www.centrorey.org

FIN