TU PALABRA, ES VERDAD

TU PALABRA, ES VERDAD

(Juan 17: 17) “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad

Leyendo el libro TU PALABRA ES VERDAD encontré esto: "Un teólogo no debe fabricar ideas. Solo ha de analizar y explicar la verdad…. En la revelación de Dios hay antinomias (unas verdades para las cuales no encontramos la forma de reconciliarlas), pero aceptar las antinomias de la Revelación divina es un modo de proceder mucho más honorable que eliminar una parte de la antinomia o acusar a Dios de ser irracional. Dios es Tres y al mismo tiempo Uno, Cristo es Humano y Divino, Dios es soberano y el hombre es responsable. Sabemos estas cosas porque Dios las ha revelado ¡Un teólogo no puede negarlas solo porque no pueda explicarlas! ¡Cuando el hombre se alza como juez de la revelación de Dios, pretendiendo ser su redactor y reconstruirla conforme a sus prejuicios, esta sencillamente demostrando su propia arrogancia, negando la limitación de su mente y poniéndose en el puesto de Dios! Tal hombre no es un teólogo: es un humanista." (Tomado del libro TU PALABRA ES VERDAD, capítulo uno, ¿Qué es la Teología?, Robert Sheehan. Página 17, Editorial Peregrino).

Repensando esta idea, de algún modo u otro cada Cristiano hace teología, cuando nos acercamos a las Escrituras y Dios nos lleva al conocimiento de Su Palabra, nos lleva a hacer teología, y al tratar de entenderla nos encontramos con cosas que no las logramos comprender a cabalidad, que nos son contradictorias, el Autor las define como antinomias, (Antinomia del griego ἀντί anti-, contra, y νόμος nomos, ley, es un término empleado en la lógica y la epistemología que, en sentido laxo, significa paradoja o contradicción irresoluble). Es ahí donde todo cristiano tiene que ser honesto al acercarse a la revelación de Dios, a Su Palabra y aceptar lo que ella revela de Dios.

No podemos ser jueces de ella, no podemos mutilar las Escrituras, no podemos condicionarla sacando de su contexto para hacer decir lo que nos conviene, no podemos ignorar y no hablar de temas que nos cuesta digerir, esta actitud es llamado Anatema para Dios, no podemos condicionar las Escrituras a nuestro interés, es la Revelación de Dios, sobre el Mismo, Su Hijo y su Espíritu la que debemos respetar.

Hoy vemos tristemente que pastores y líderes de la teología de la prosperidad han mutilando la Palabra, ocultando las Escrituras. Hoy vemos iglesias legalistas y tradicionales no aplicando la praxis de las Escrituras para la vida del creyente.

Es integral el llamamiento a conocer la Escrituras. Hoy vemos una teología del Reino Ahora, que hace de las Escrituras un banderín de sus intereses, usando texto fuera de su contexto.

Hoy vemos tergiversación de las Escrituras cuando decidimos no aceptar las Antinomias de la Biblia como parte de la revelación de Dios, hoy vemos como doctrinas enteras se han mutilado y ocultado. Ya no se habla de predestinación en las iglesias, ya no se habla de salvación por gracia de Dios, ya no se habla que NO hay libre albedrío para salvación. Al contrario, se predica libre albedrío para salvación, y ya no se habla de elección divina. Ya no se habla de la depravación del hombre, ya no se habla que la salvación no puede perderse, ya no se habla de la necesidad de santificación de un cristiano en el contexto correcto de las Escrituras. La antropología bíblica esta mutilada en las iglesias evangélicas.

Entonces ahora puedo entender por qué las iglesias sólo crecen en número y no en conocimiento de la Palabra, ya no crecen en profundidad espiritual. Ahora entiendo por qué muchos entran en las iglesias y luego se van, están un tiempo y se alejan, ahora entiendo el cansancio de pastores y líderes que quieren hacer entender al rebaño el señorío de Cristo, pero no logran hacerlo, porque sencillamente han olvidado dar todo el consejo de Dios.

Ahora comprendo por qué hay iglesias que se dividen, fracturan y rompen, porque lo único que buscan es su propio interés. Ya su interés en respetar todo el consejo de Dios fue hace mucho tiempo fue a la basura; ahora ya no interesa más.

Ahora los acuerdos de consistorios, presbiterios, pactos, y estatutos son más importantes, estos han reemplazado a las Escrituras. Ahora comprendo por qué en el evangelismo moderno se apela a los sentimientos y se apela a las emociones, porque sencillamente ya no hay palabra en los púlpitos, sólo hay marketing evangelístico, predicaciones con mucha motivación y apelación a las emociones, para hacerte decir la oración del pecador y hacerte pasar al frente de los pulpitos, llenar una ficha con tu nombre y decirte que ahora eres de la familia de la fe, de una manera muy ligera y nadie te explica el texto de las Escrituras como lo hizo Felipe con el Etíope, y como un buen evangelista y misionero acude a explicarlas. Siembra y siembra y si hay cosecha, ¡Gloria a Dios!

Ahora comprendo que el humanismo se ha metido dentro de la iglesia de una manera muy sutil y es deber de la iglesia misma discernir que es humanismo de toda esa doctrina que se está predicando y creyendo.

Robert Sheehan agrega: "…la teología es el estudio de la verdad acerca de Dios que ha sido revelada. El Cristiano cree que la revelación que Dios ha dado se haya registrada con precisión en la Biblia. La teología es por tanto, el estudio de la Biblia como registro infalible de la revelación de Dios."

Y esto me da alegría, la teología sólo lo puede hacer un cristiano que está en la Palabra, esto sólo lo puede hacer un cristiano verdadero, nacido de nuevo, en comunión con el Padre y que acepta las Escrituras como revelación perfecta de Dios. Aunque alguno diga que parecen negativas mis palabras, creo que es lo contrario, porque todo lo termina haciéndolo Dios, Dios en nosotros, todo es obra de Dios, el conocimiento de Dios es obra de Dios, aun entender Su Palabra, y lo sigue haciendo en muchos, y seguirá añadiendo a la Iglesia a los que han de ser salvos, y cada uno de ellos podrá hacer la teología de Dios, SOLO LA GLORIA PARA DIOS.

© Gerardo Cruz, miembro y predicador de Centro Rey, Madrid, España.
Julio 2013
www.centrorey.org