EL CRISTIANISMO ES MÁS PRÁCTICO DE LO QUE ALGUNOS ENTIENDEN

 (Un mensaje orientado a los jóvenes, hacia el esfuerzo y la superación)

 

EL CRISTIANISMO ES MÁS PRÁCTICO DE LO QUE ALGUNOS ENTIENDEN

(Josué 1: 1-9) “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: 2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas"

El llamamiento a Israel, en esos momentos en la persona de Josué, fue muy claro y específico, y difícilmente extrapolable a nuestra realidad como Iglesia de Jesucristo, en cuanto a cuestiones como la ley de Moisés, el paso de un río físico, la conquista de una tierra física, etc, así como por la enorme diferencia entre ser Israel, y nosotros, ser Iglesia. Todo eso lo sabemos, y más podríamos decir; no obstante, la pregunta que nos debemos hacer es esta: A pesar de las obvias diferencias en términos de dispensación, y por tanto de llamamiento, tiempo y sazones, ¿Podríamos de alguna manera aplicar esas palabras de Dios que hemos leído a nuestra realidad existencial y vivencial? La respuesta debería ser un sonoro: ¡Ya lo creo! Analicémoslo.

Dios dio una orden específica a Josué, y por tanto, a todo Israel, de hacer algo concreto: levantarse, pasar el río Jordán y entrar en la tierra nueva.

En términos prácticos, ¿cómo aplicar esto a nuestras vidas?

¡LEVANTATE!

Primeramente la orden era: “Levántate”. El levantarse lo debía hacer Josué e Israel. Si no se levantaban, quedarían postrados en aquel desierto y jamás iban a conseguir nada.

Si un cristiano no se “levanta”, no consigue nada para Dios ni para sí mismo.

Ahora, Israel con Josué a la cabeza, podría haberse sentido muy “espiritual” en aquel desierto, orando a Dios todo el tiempo, sintiéndose muy “espiritual” en medio de aquel calor y sed poco soportables, poniendo como excusa aquel contentos con lo que tenéis ahora” (He. 13: 5), sacándolo de contexto, pero en definitiva, desagradando a Dios, porque Dios había dado una orden: ¡LEVANTATE!

Cuando Dios dice ¡LEVANTATE!, no es espiritual ni santo el hacer lo contrario; es simple negligencia, desobediencia, y seguramente conformismo y pereza.

PASA EL RIO JORDÁN

Cuando un creyente se levanta, siempre hay un primer obstáculo que salvar. Se llama vencer esa pereza, lasitud, comodidad, carnalidad, desobediencia, y muchas otras maldades y falsas virtudes. Pero viene un siguiente obstáculo: es su “río Jordán”.

Muchas veces, ese “río Jordán” es humanamente insalvable, pero es así porque de ese modo Dios se quiere glorificar. Si vemos la historia de Josué e Israel al respecto, fue Dios quien detuvo las aguas del Jordán para que todo Israel pudiera pasarlo en seco; no hubo intervención humana, excepto una: creerle a Dios.

Josué e Israel creyeron a Dios, y el Señor hizo aquel milagro.

Ahora, muchos cristianos, se levantan, pero no le creen a Dios, de que Él hará que se pueda cruzar ese Jordán, ¿Por qué? Normalmente porque sólo se ven a sí mismos y su mediocridad, y por ello, no actúan en fe.

ENTRAR EN LA TIERRA

Muchas veces el entrar en la tierra no es problema si se ha cruzado el Jordán, pero para una y otra cosa es imprescindible creerle a Dios de veras y dar pasos prácticos de fe.

CUANDO SE CONFUNDEN EL JORDÁN Y LA TIERRA

 Israel y Josué tenían muy claro lo que Dios les demandaba, lastimosamente, muchos cristianos, no. Se levantan, como se levantó Josué, pero han equivocado su Jordán, y hasta su tierra, y lo han hecho así porque han sido guiados por sus propios sueños o deseos, y no por el llamamiento de Dios.

Eso es importante tenerlo en cuenta.

Cuando te levantes (y siempre te has de levantar, de otra manera actuarás como un perezoso siempre), tienes que saber qué es lo que Dios quiere de ti, como Josué lo supo.

Dios le habló a Josué, pero muchos cristianos no buscan de veras lo que Dios quiere, sino lo que ellos quieren o desean, sin más. Error.

Antes de enfrentar algún Jordán, hay que tener muy claros los motivos, intenciones y actitudes ante Dios, y no excusarse en la “fe” para creer cualquier fantasía e irrealidad, fruto del deseo personal, o algo así.

LA BIBLIA NOS ENSEÑA

La Palabra de Dios nos enseña cuando nos levantamos cuál es nuestro inmediato Jordán en términos naturales y prácticos, por encima de sueños e irrealidades individuales:

(2 Ts. 3: 6, 7) “Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros. Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros”

Es muy fácil andar con cierto desorden, incluso cuando se quiere vivir santamente. Es curioso, pero hay cristianos que le dan mucha importancia a un aspecto de la santidad, pero en detrimento de otro.

Para ellos el aspecto de santidad tiene un gran énfasis en lo que es místico y su teoría, pero poco o nada en cuanto a lo práctico. Lo que es lo mismo: un gran énfasis en lo metafísico, pero poco en lo real y tangible. Viven en irrealidad, lo cual es otra forma de escapismo.

Buscan el vivir pura y santamente en las áreas obvias, pero descuidan el vivir de la misma manera en las áreas prácticas de la vida. Ese es otro error de comprensión acerca de la voluntad de Dios.

Josué podía haber sido muy espiritual siendo muy teórico en su relación con Dios, pero fue más lejos que eso. No sólo creyó en Dios, sino que le creyó a Dios, y por ello se esforzó y fue valiente, tal y como el mismo Dios le ordenó que fuera.

Insisto en este punto. Muchos tienen una acusada tendencia a vivir un cristianismo muy teórico, lleno de conocimiento, también muy místico o religioso, pero nada pragmático ni realista. En ese sentido, viven desordenadamente.

CUANDO LOS FRACASOS SON BUENOS

9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”:

¿Por qué haría ese énfasis Dios en esforzarse y no desmayar? Pues porque es propio de nuestra humanidad el fracasar alguna vez. Ahora bien, para un hijo de Dios, los fracasos no constituyen una derrota final, sino más bien, un medio para superar los obstáculos. Para ello y como cristianos, tenemos la gracia de vuestro Dios, y la orden que nos ha dado de perseverar en Su voluntad.

CONCLUYENDO

Esfuérzate, lo cual implica haz tu parte confiando en el Señor, pero haz tu parte. Busca el ser un hombre o mujer de provecho, que le de la gloria a Dios. No te conformes con poco, aduciendo una engañosa conformidad, sino se amplio de miras en Dios.

No temas. El temor no es un buen compañero de viaje, deséchalo. Tampoco desmayes, porque tu vigor viene de Dios, no sólo de tu esfuerzo personal.

Todo lo que hagas sea para la gloria de Dios (1 Corintios 10: 31)

SOLI DEO GLORIA!

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Junio 2012
www.centrorey.org