¿POR QUÉ NO SE PERMANECE EN CRISTO?

Por
Gerardo Moisés Cruz

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Nos podemos estar preguntando por qué muchas personas que han pasado por nuestras iglesias no han permanecido firmes en el Camino de Jesucristo. ¿Por qué muchos han abandonado la Fe? ¿Qué dice la Biblia acerca de estas preguntas?

¿POR QUÉ NO SE PERMANECE EN CRISTO?

Primera razón por la cual no se permanece en Cristo:

1.Porque no se tiene a Dios

La Biblia dice en 2da de Juan 2: 9 “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”

Es clara la palabra al afirmar que el que no persevera en la doctrina de Cristo es porque no tiene a Dios, mucha gente que frecuentan nuestras iglesias tristemente no tienen a Dios, mucha gente que junto a nosotros tenían vivencias que aparentaban exteriormente profundidad espiritual, simplemente era ficción religiosa, es triste esto, pero no es que se pierda la salvación como muchos muy simplemente afirman sin examinar las escrituras, no es que esas personas que ya no están con nosotros lo son por que perdieron su salvación, la Biblia afirma que es porque nunca tuvieron a Dios.

John Mac Arthur dice en su comentario de ese pasaje bíblico: “El creyente que no es fiel a las doctrinas sanas y fundamentales de la fe demuestra que nunca ha nacido de nuevo”. (1 Juan 2:23, 3:6-10, 4:20-21, 5:1-3).

Segunda razón por la cual no se permanece en Cristo:

2. Porque algunos no son de nosotros

1ra de Juan 2:19  “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”

A esta altura de la verdad el único que puede estar seguro de su salvación es aquel a quien Dios se le ha revelado a través de su palabra y  generando un nuevo nacimiento, un cambio radical de vida y a través de su Espíritu Santo da testimonio a su espíritu que es  hijo de Dios, sabiendo esto entendemos que la iglesia es aquella sumatoria de vidas que han tenido esa experiencia de Salvación.

Pero el Apóstol Juan expresa que han surgido muchos anticristos y estos han salido de la iglesia (1ra de Juan 2:18) pero por la sencilla razón que no eran de la iglesia verdadera de Cristo, porque si en verdad lo hubiesen sido habrían permanecido con la iglesia, estos fueron los falsos maestros que surgieron dentro de la iglesia, falsos maestros apostatas de la verdad, NO ERAN  de la iglesia, según el pasaje anterior NO TENIAN A DIOS, seguramente nos daremos cuenta que NO TODOS SON DE NOSOTROS.

Es así como tenemos que entender que aquí tampoco se habla de que se pierde la salvación sino que sencillamente hay gente que no es de la iglesia de Cristo, aunque esta dentro de las congregaciones, por eso tenemos abundancia de falsos maestros, falsos predicadores, falsos “apóstoles”, falsos maestros de teología de prosperidad, falsa teología del dominionismo, doctrinas de demonios como el G12 y Reino Ahora, es triste, han salido de las congregaciones  y están permeando las congregaciones que antes eran de sana doctrina. Es que se cumple la palabra escrita NO TODOS SON DE NOSOTROS.

“Aquellos que en verdad han nacido de nuevo se mantienen firmes es la fe, la comunión y la verdad. La prueba más fuerte del cristianismo verdadero es la resistencia. Tan pronto las personas se apartan de la verdad y de la iglesia quedan desenmascarados sus motivos apóstatas” (1ra corintios 11:19, 2da Timoteo 2:12, Marcos 13:13, Hebreos 3:14), John Mac Arthur en su Comentario Bíblico.  

Tercera razón por la cual no se permanece en Cristo: 
El que permanece en Cristo es un hijo de Dios

Dice la Biblia en 1era de Juan 3: 6-10. “Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.  Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo.  El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.  Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios”

Mucha gente de nuestras iglesias están hundidas en la ceguera espiritual, viven religiosidad, van todos los domingos a la iglesia, son parte de las comisiones de trabajo dentro de la iglesia, son diáconos o lideres dentro de la misma, pero su vida de testimonio dice lo contrario a lo que el evangelio proclama, realmente no son nacidos de nuevo, por ello vemos mal testimonio en nuestras iglesias, porque sencillamente hay gente que practica el pecado.

Dice la Biblia que: “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado…”. Esa es la prueba de que somos salvos e hijos de Dios, un hijo de Dios no vive practicando el pecado como lo hacía en su vida pasada, un cristiano cae en tentación, puede ser, pero lucha por vencerla con las fuerzas de Cristo, con la Armadura de Cristo pelea el día a día, se repone en arrepentimiento genuino y vence, pero uno que no es hijo de Dios, no puede vencer el pecado, luego si se congrega en una iglesia de sana doctrina no podrá permanecer mucho tiempo, pues una iglesia de sana doctrina denuncia el pecado, y eso incomoda a pecador.

Pero seguro que seguirá permaneciendo en una iglesia que ha caído en su defensa del evangelio, iglesias que no hablan más del pecado y si de motivación al Yo y a la carne, una iglesia de mala doctrina te hablará que somos todos unos “campeones” y no te dirá nada acerca de tu doble vida, una iglesia de mala doctrina te hablará que vamos a “conquistar el mundo”, pero nada del Señorío de Cristo en tu vida, un hijo de Dios discierne lo que está mal, el Espíritu lo terminará redarguyendo de pecado, por esta sencilla razón dicen muchos que mucha gente pierden la salvación, y no es así, es que nunca fueron hijos de Dios, practicaron religión dentro de la iglesia evangélica. Una iglesia de dudable doctrina y de corte legalista, enseñará que la salvación hay que mantenerla por el esfuerzo del creyente, y de ese modo viven en una santificación artificial y no real o verdaderamente espiritual.

Muy probablemente muchos que dejan las iglesias no son hijos de Dios, otros tantos por que buscan una iglesia de sana doctrina, pero al final de todo. La Biblia afirma que “todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido”.
Estas son algunas de las razones por las cuales muchas personas dejan las iglesias de sana doctrina.

3. Porque tal vez se sea un falso maestro

¿Por qué un falso maestro no permanece en Cristo? porque nunca fue salvo, nunca tuvo al Padre, así de sencillo, esta es otra razón por la cual  no se permanece en Cristo, porque nunca se estuvo con Dios y esta es la razón por la que podemos afirmar que muchos falsos maestros y falsos apóstoles no son de Dios y es más, se los puede calificar como anticristos como lo hacía Juan en sus cartas pastorales 1ra de Juan 2: 22,23 dice “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo. 23 Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre”.

Juan cuando escribe su Carta pastoral de 1ra de Juan, manifiesta una defensa de la humanidad de Cristo lo cual muchos estaban negando (falsos profetas, engañadores, anticristos) influenciados por el Docetismo (afirmaban que el cuerpo de Cristo no era real sino solo “parecía” ser físico) y esta doctrina falsa surge dentro del contexto de una sociedad influenciada por el Gnosticismo (quienes promovían un dualismo afirmando que la materia era inherentemente mala y que el espíritu era bueno) es así como estos falsos maestros aunque afirmaban la deidad de Cristo, negaban su humanidad para preservarlo del “mal”,  pero el apóstol Juan afirmaba que Jesucristo había venido “en carne” (1ra de Juan 1:2,3),

Estos falsos maestros en su afán de mantener la “fe”, aceptaron las influencias de la filosofía, desearon defender a Cristo pero en ese afán carnal propagaron herejías.

Cuando uno empieza a añadir cosas que no está en la Biblia, sino en la filosofía, la psicología, la sociología y estas tienen más fuerza que la Biblia misma surgen las falsas doctrinas, la intención parece ser “buena” para un neófito de la Biblia, pero al final la Biblia misma, afirma que: “Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre”, entonces las herejías surgen de corazones no renacidos de nuevo, las herejías surgen de vidas no pertenecientes a Cristo, surgen de corazones que tienen al padre de las mentiras.

John Mac Arthur dice en su comentario bíblico acerca de este pasaje, “aunque los falsos maestros afirmaban creer en Cristo, su negación de la verdadera naturaleza de Cristo (que incluía su humanidad) demostraba su falta de salvación genuina (1ra Juan 2: 22,23). La afirmación de una visión adecuada constituye la primera prueba de comunión verdadera con Dios y pertenencia a su pueblo (1ra Juan 1:3, 1ra Juan 1:5-2:2) (1)

Es aquí donde debemos ser cuidadosos con lo que escuchamos y entendemos de las doctrinas fundamentales, de la Cristología, Soteriología y de la doctrina completa que revela la Biblia.

¿Por qué es importante? Porque sencillamente podemos así comprender de donde surgen las barbaridades que se predican en muchos pulpitos hoy en día, aquí una guía de las herejías que se están diciendo en las iglesias evangélicas. http://www.centrorey.org/apologetica/inde_intru.html

Es así también como podemos comprender que muchos de esos falsos maestros no son hombres renacidos, porque sencillamente no permanecen en la sana doctrina, no pueden permanecer por que no tienen un corazón regenerado y de donde no hay no se puede sacar nada. Por eso la preocupación de los apóstoles al hablar de falsos maestros y falsos profetas.

SOLI DEO GLORIA!

© Gerardo Moisés Cruz; de Centro Rey, Madrid, España.
www.centrorey.org
Abril 2012

Notas:
(1) John Mac Arthur, Biblia de estudio MacArthur, Versión Reina-Valera 1960, pág. 1832.
(2) John Mac Arthur, Biblia de estudio MacArthur, Versión Reina-Valera 1960, pág. 1821
(3) John Mac Arthur, Biblia de estudio MacArthur, Versión Reina-Valera 1960, pág. 1818.