ENTENDIENDO ACERCA DEL ALIMENTO QUE LLEVA A VIDA ETERNA: CRISTO

ENTENDIENDO ACERCA DEL ALIMENTO QUE LLEVA A VIDA ETERNA: CRISTO

(Juan 6:51,53-56) “Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo…Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él”

Estas enigmáticas palabras de Jesús, vienen del contexto de las anteriores, cuando, después de haber alimentado milagrosamente a los 5.000, les dice:

“De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre” (Juan 6:26,27)

Ante tal aseveración, aquellos judíos exclamaron: “… ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios? Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado” (Vv.28, 29)

La obra de Dios, es CREER EN CRISTO.

Jesús hace una comparación entre el alimento natural y el alimento espiritual. “La comida  que a vida eterna permanece”, no era aquella comida milagrosa que les acababa de dar, tampoco era aquel maná al que hiciera alusión (Vv.31-33), ERA ÉL MISMO (V.35).

Entonces, analicemos bien esta última parte:

(V.35) “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; EL QUE A MÍ VIENE, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás”

Enfáticamente Jesús dice que Él mismo es el pan de vida.

Obviamente, Jesús plantea una sinécdoque, ya que, así como Él no es una vid (Jn.15:5), ni una puerta (Jn.10:9), tampoco es un pan. El quiere hacer entender - para eso son las sinécdoques (*) - que Él proporciona la vida eterna a todo aquel que le recibe y cree en Él (Jn. 1:12,13)

El que recibe a Cristo (Juan 1: 12), jamás tendrá hambre espiritual, ya que quedará completamente saciado; ha pasado de muerte a vida. El que cree en Él (Juan1:12), jamás tendrá sed espiritual, porque también quedará saciado; ha pasado de muerte a vida (1 Jn.3:14).

Esto es nacer de nuevo, o nacer de lo Alto (Juan 3:3,5), y es lo que define una verdadera conversión, y a un verdadero hijo de Dios.

Jesús dio su carne en la cruz y derramó allí su sangre, como sacrificio único y suficiente para el perdón de los pecados y para la redención, justificación, y salvación del individuo al que Dios le hace creer y recibirle (Juan 1:12,13).

SOLI DEO GLORIA

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Junio 2015
www.centrorey.org

(*) Sinécdoque, es la sustitución de una expresión por otra cuyo sentido es figurado.

Fin