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ENTENDIENDO ACERCA DE LA BESTIA

(Primera parte)

 

Entendiendo Acerca de la Bestia

(Ap. 12:18; 13:1) "Y se paró [el dragón] sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo".

Siempre en el contexto del cuarto reino de Daniel, o cuarta bestia, porque ese es el contexto correcto para entender lo que vamos a estudiar acerca del fin.

Juan ve al dragón, es decir, a Satanás sobre la arena del mar. Esto se ha de entender metafóricamente y también literalmente.

La arena del mar representa las naciones que tienen vinculación con el mar Mediterráneo, el Mare Nostrum de Roma, el cuarto reino (Dn. 2:40)

Satanás tomará posición (1 Jn. 5:19b) en medio de las naciones o ethnos que se corresponden con el cuarto imperio o cuarta bestia (Dn. 7), el que fuera el Imperio Romano.

A continuación, Juan ve "subir del mar". Ese mar, geográficamente es el Mediterráneo, pero en términos metafóricos, representa el poder demoníaco preparado para entrar en acción.

Satanás se colocará en el lugar geográfico y espiritual concreto de la cuarta bestia de Daniel, para dar sus órdenes de levantar su imperio satánico mundial.

Juan ve "subir del mar una bestia que tenía siete cabezas...". Juan es testigo del levantamiento del que será el imperio satánico mundial.

Las siete cabezas "son siete montes sobre los cuales se sienta la mujer" (17:9), es decir, Roma (su ubicación geográfica). La Roma papal, que es prolongación de la Roma de los césares.

Las siete cabezas también "son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo" (17:10) Son los seis emperadores romanos que se adjudicaron divinidad, es decir, fueron blasfemos, más el séptimo, que será tipo de Tito Flavio Vespasiano hijo (Dn. 9:26), que "por una semana [siete años] confirmará el pacto con muchos" (Dn. 9:27)

"...y diez cuernos...": Esos diez cuernos se corresponden con los diez dedos de la estatua que vio Nabucodonosor (Dn. 2:41,42), o con los diez cuernos de la cuarta bestia (Dn. 7,8).

"Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia" (Ap. 17:12)

Sabemos que ese imperio del mal aludido durará poco ("por una hora"). Esos diez reyes, "entregarán su poder y su autoridad a la bestia" (Ap. 17:13), es decir, al "cuerno pequeño" (Dn. 7:7,8), el que llegará a ser la bestia.

"...y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo": creemos que serán reyes, y no simples mandatarios de turno (políticos), porque llevarán diademas sobre sus cabezas, lo cual implica realeza.

(V. 2) "Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad":

La bestia aludida es el imperio satánico mundial. Ese imperio tendrá la rapidez de extenderse como velocidad tiene el leopardo. El leopardo simbolizó el imperio griego macedonio (Dn. 7:6)

Pies como los del oso, es decir tendrá fuerza como la tuvo el imperio medo persa (Dn. 7:5)

Boca de león, realeza, como la tuvo el imperio caldeo de Nabucodonosor. "También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias" (Ap. 13:5)

Nótese que en esta descripción no se menciona al cuarto reino (o cuarta bestia), Roma, porque esa bestia es Roma, es decir el imperio romano revivido.

"...Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad": el diablo dará toda su autoridad y poder, no sólo a ese imperio del mal, sino a su monarca, la bestia. La tendrá esa autoridad de pleno por 42 meses (V. 5b)

(V. 3) "Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia":

Una de sus cabezas, es decir uno de esos siete reyes, y sabemos que será el que hace siete, y que será el tipo de Tito Flavio Vespasiano (Dn. 9:26,27), será "degollado hasta la muerte" (gr. lit.)

Volverá "a la vida", imitando la resurrección de Cristo, pero será una falsa resurrección. En realidad, en el cuerpo del "tipo de Tito Flavio Vespasiano", entrará el espíritu de la bestia, el que será el octavo.

Veámoslo:

(Ap. 17:10,11) "...son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición":

Nota: Recordemos que el contexto siempre es el de Roma, es decir, el cuarto reino o cuarta bestia de Daniel.

Siete cabezas: siete reyes. Cinco de esos reyes blasfemos ya cayeron en tiempos de Juan. "Uno es", es decir, en tiempos de Juan el emperador romano era Diocleciano, y también era un blasfemo. Ya tenemos seis.

El séptimo se tiene que levantar al final de los días, por tanto, aún podemos decir a horas de ahora, que todavía no se ha levantado. Este será el "tipo de Tito Flavio Vespasiano", el que confirmará el pacto de paz por siete años entre Israel y sus enemigos (Dn. 9:27); este "es necesario que dure breve tiempo". Este, será el degollado hasta la muerte.

"La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición":

La bestia que un día estuvo sobre la tierra, será también el octavo. Fue uno de los siete. Por descarte, no fue Diocleciano, que era el emperador romano blasfemo del tiempo de Juan. No será el séptimo, ya éste que durará poco tiempo, y será el que morirá por degüello.

Por tanto, la bestia fue uno de esos cinco primeros emperadores romanos blasfemos (posiblemente Nerón)

(Ap. 17:8) "La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición"

A Juan se le mostró la bestia, ese emperador romano blasfemo que un día lo fue, pero que ya no estaba sobre la tierra en su tiempo.

Esta bestia, su espíritu, está preparado para subir del Hades, entrar en el cuerpo del degollado, revivirlo (Nero Redivivus), hacer su labor por tres años y medio (42 meses), y luego ir a la condenación eterna. Por eso será "también el octavo", porque subirá del abismo para entrar en el cuerpo del séptimo rey.

El séptimo rey (el tipo de Tito Flavio Vespasiano) durará poco tiempo, sólo tres años y medio. Cuando "confirme el pacto con muchos" por siete años (Dn. 9:27), a la mitad de esos siete años será degollado y entrará el espíritu de la bestia en su cuerpo. Este último será el Anticristo. Por tanto, la bestia tendrá el cuerpo del séptimo rey.

(Dn. 7:8) "Mientras yo contemplaba los cuernos [los diez cuernos], he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos...":

Este "cuerno pequeño" es también el cuerno número once (nótese que el 11 es un número Illuminati, alusión al "cuerno pequeño"). Ese "cuerno pequeño", será el séptimo rey, el que "es necesario que dure breve tiempo" (Ap. 17:10), que será el octavo, cuando la bestia haya entrado en su cuerpo muerto.//

(continuará)

Ps. Miguel Rosell Carrillo
Julio 2021

www.centrorey.org

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