EL MOVIMIENTO EMERGENTE (Parte III)

LA IGLESIA EMERGENTE

Emerging Emergent Missional Post-Evangelical
Church Conversation Chaos

Índice del estudio

EL MOVIMIENTO EMERGENTE (Parte III)

1. La oferta Emergente

“…no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios” (Colosenses 3: 22)

Los proponentes de lo Emergente dicen ofrecer lo que creen es un cristianismo más auténtico. Creen que la Iglesia debe ser una comunidad agradable y auténtica donde aflore la creatividad y la espontaneidad en un sentido de “autenticidad”. Un lugar donde la gente con opiniones diferentes se trata con el mayor respeto y tolerancia. Un lugar donde se acepte a todo el mundo, no se condene a nadie, se vea lo bueno (y no lo malo) de la gente.

En este sentido, el engaño subyacente en lo Emergente queda plasmado en la siguiente declaración, la del líder Doug Pagitt, de la iglesia emergente “Salomon´s Porch”

“Para nosotros es más importante sentir que estamos representando una bella expresión de nuestra vida con Dios que el tener razón en todo”

El problema es que esto es absolutamente arbitrario. Sentir una “bella expresión de nuestra vida con Dios” es algo absolutamente subjetivo y condicionado a la interpretación del individuo, mientras que “tener razón en todo” nunca debería serlo desde una perspectiva subjetiva, sino objetiva según Dios, y siendo así, sí es importante tener razón, o más bien, estar en la razón o la verdad.

En directa relación a lo que explico, responde el Profesor Scot McKnight de la North Park University:

“Muchas de esas voces emergentes, no tienen conceptos teológicos claros, y esto es atrayente y atractivo para una generación acostumbrada a la temática del diálogo, la opinión y la conversación, y no a hacer juicios constatables  en cuanto a las personas”

Es esta una generación que ha confundido el respeto con la tolerancia. Podemos respetar, pero no siempre tolerar. Hay veces en que hemos de decir: ¡No!

“Profesor Scot McKnight”

“Profesor Scot McKnight”

Es esta generación de la postmodernidad, acostumbrada a pensar que todo es relativo y según el cristal como se mire. Una generación sin absolutos, y demasiado pendiente de sí misma, demasiado acostumbrada al “vive y deja vivir”.

Estos líderes emergentes abiertamente cuestionan la inerrancia de la Biblia, y como deberíamos entender la Escritura. Incluso hacen preguntas acerca de la verdad de la vida eterna, cuestionando mucho de todo ello.

Huída de la razón y renuncia del dogma divino
Como ya apuntaba Doug Pagitt, los Emergentes sostienen que su tipo de iglesia refleja la cultura actual, la cual está enmarcada en lo que se denomina postmodernismo.

Como ya apuntamos, si el modernismo estuvo definido por una confianza ciega en la razón como medio para encontrar la verdad, el postmodernismo perdió por completo dicha confianza, resignándose a simplemente reconocer que no podemos acceder a la verdad, y ni siquiera es importante hacerlo, lo cual constituye una huída a ninguna parte.

La iglesia emergente parte de una premisa absolutamente errónea y contraria al Evangelio: no hay seguridad en nada, ni siquiera en la revelación de Dios, la Biblia. Siendo así, ellos mismos se auto marginan del cristianismo.

Lo emergente llevado al extremo, es una fe sin fe.

Con que "cada uno tiene su verdad", y no tenemos cómo demostrar que uno u otro está en lo correcto, entonces no nos vamos a preocupar por la Verdad. Esta es una forma de agnosticismo que está conduciendo a la perdición a muchos.

Para ellos, lo importante ahora no es predicar la Verdad - lo que resulta en un Absoluto demasiado pesado, y además se contempla como arcaico y pasado de moda - sino conversar, dialogar, ya que así se podría construir una verdad al uso con las aportaciones cada uno posee o mantiene, y así llegar a obtener una conclusión aceptable para todos.

Ese terror a los absolutos, de hecho no es sino consecuencia del amor al pecado y a la carne del individuo.

“Doug Pagitt”

“Doug Pagitt”

Lo pluralista en lo emergente
Lo absoluto de Dios es cuestionado en aras de conseguir la armonía y el bienestar de todos los profesantes. Es un querer contentar a todos, a como de lugar.

En ese sentido Brian McLaren, uno de los más visibles líderes del Movimiento Emergente hace la siguiente declaración:

“Cuando lo hacemos sonar como que tenemos los tornillos bien apretados y todos los clavos martillados, y tenemos todo entendido, en ese momento, pienso que hemos dejado de ser fieles (énfasis mío)

¡Tremenda declaración! Viene a decir que nosotros, los creyentes no podemos llegar a estar seguros de nada, y que cuando decimos que sí lo estamos (conforme a la verdad revelada en la Palabra de Dios, entonces “hemos dejado de ser fieles”… ¿Fieles a qué?

Este mismo planteamiento lo enseña la Iglesia Católica y Romana cuando asegura que nadie puede estar seguro de su salvación, y que si así lo cree, entonces está pecando de presunción.

McLaren olvida que el verdadero Evangelio debe ser anunciado para ser creído, no es para ser simplemente tenido como una experiencia personalista y subjetiva.

Hay tantos dentro del Movimiento Emergente tan influenciados por las ideas y conceptos pluralistas y postmodernistas, que les suena sumamente intolerante y hasta ofensivo cualquier mención a la verdad objetiva.

Aquí vemos una clara contradicción con el cristianismo verdadero.

Para ellos la simple mención de las mismas palabras de Cristo, cuando Él dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, y nadie viene al Padre sino por Mí” (Jn. 14: 6) resultaría ser inaceptable.

Los mismos líderes emergentes dicen que debido a que su gama de creencias es tan diversa, es imposible hacer juicios tan radicales.

Recibiendo al no acepto
En el nombre del amor, se acepta a todo el mundo como igual en sus reuniones, pero esa no es la enseñanza bíblica:

“Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.10 Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! 11 Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras” (2 Juan 9-11)

Cristo no aceptaba “a todo el mundo”: “Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre” (Juan 6: 65)

El problema de base es el tratar de ganar al mundo a través de parecerse a él.

La Iglesia de Jesucristo no es un club social. Ni siquiera es un club religioso. No se trata de agradar al individuo, sino de agradar a Dios.

No siempre es agradable y placentero lo que ocurre en el contexto de la iglesia. A veces (y muchas) hay que corregir, reprender disciplinar y actos así que son implícitos dentro de la espiritualidad de la congregación.

No siempre podemos los pastores dar la razón en todo a todos. No siempre podemos ser tolerantes con todas las opiniones y razonamientos.

La Palabra de Dios no puede ser más explícita:

“A algunos que dudan, convencedlos. 23 A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne” (Judas 22, 23)

2. El apóstata Brian McLaren

Brian McLaren es uno de los principales exponentes del Movimiento Emergente, y por eso requiere de una exposición particular en este estudio.

Brian McLaren es uno de los líderes más visibles de este movimiento. En lugar de regresar al entendimiento de la Reforma en cuanto a las Escrituras, él ha vuelto al misticismo católico y a encumbrar la praxis antes que la teología. Él ofrece a los jóvenes de hoy en día una experiencia indefinida, mística y "la esperanza" que de alguna manera el reino de Dios está surgiendo en los procesos de la historia para traer una salvación planetaria, que no es la salvación individual.

McLaren fue catalogado por la revista Time como uno de los 25 evangélicos más influyentes de América en la edición de Febrero del 2005, aunque él no es evangélico.

El es sin lugar a dudas, ecléctico por sistema. Dice identificarse con protestantes, liberales, conservadores, carismáticos, fundamentalistas, calvinistas, anglicanos, metodistas y católicos.

Según dice, él ha conocido siete Jesús diferentes, dependiendo de la denominación y pregunta, “¿Porqué no celebrarlos todos?”

Brian McLaren navega en el mar de la apostasía.

“Brian McLaren”

“Brian McLaren”

Parece que McLaren ha diseñado su propio cristianismo, particularmente escogiendo las cosas que le gustan y dejando las que no. Veamos lo que dice en su libro “A Generous Orthodoxy”,

“El aporte que encontrarán aquí busca encontrar la manera de abrazar lo bueno de muchas tradiciones y ramas históricas de la fe cristiana, e integrarlas, en un nuevo, generoso, abordaje emergente que es mayor que la suma de sus partes.”

Es un cristianismo hecho a medida, como el traje que usted se va a comprar.

Pero para el apóstol Pablo, la cosa era muy diferente. El le dijo a Timoteo:

“Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.” (2 Timoteo 2: 2)

El mensaje no es ecléctico, ni interesado, ni pretende agradar a todos. Es firme, claro, contundente y veraz. Es el mensaje de Dios, es Su Palabra.

No obstante McLaren navega en su mar de desencuentros, irrealidad y fantasía, pretendiendo hacer compatible lo incompatible. El escribe lo siguiente en su libro “A Generous Orthodoxy”:

“¿Por qué soy Misional + evangélico + post/protestante + liberal/conservador + místico/poético + bíblico + carismático/contemplativo + fundamentalista/Calvinista + Anabaptista/Anglicano + Metodista + católico + verde + encarnativo + deprimido/esperanzado + emergente + Cristiano a medias”

  En ese, su libro, McLaren cuenta la historia de cómo ha llegado a crear una versión única del cristianismo al espigar partes que le gusta de muchas fuentes. El resultado es lo que él llama un “cristianismo emergente".

Así pues, el cristianismo de McLaren es la suma de todo lo que a él le parece debe ser el cristianismo, siempre huyendo del “modernista” concepto del Absoluto divino.

La verdad que expone (dentro del entendimiento postmodernista) es que no se puede llegar a saber la verdad. La suya es una religión de la no esperanza. Escribe al respeto Bob DeWaay:

“En lugar de ofrecer esperanza cristiana a una generación de jóvenes que han rechazado todas las formas del cristianismo, McLaren socava la posibilidad de que cualquier persona tenga una esperanza válida cristiana basada en conocer la verdad del evangelio. Digo esto porque quita la esperanza de llegar a saber nada”

“Portada del libro de McLaren, “A Generous Orthodoxy”:

“Portada del libro de McLaren, “A Generous Orthodoxy”:

Salvación planetaria, no individual
El problema con el pensamiento emergente es que ha enfocado en el ahora, y ha dejado de lado lo que la Biblia ha hecho un tema central: Nuestra futura redención.

Hombres como Steve Chalke y Brian McLaren catalogan la salvación individual  como ‘abuso infantil cósmico’ y no comprenden como “la teoría de la expiación requiere sufrimiento por parte de un substituto inocente para traer el perdón de pecados’ (McLaren–The Story, pag. 105-6).

El concepto salvífico de McLaren, no es el escritural, en cuanto al individuo, es más bien corporativo y planetario. Él aboga por una salvación aquí y ahora de toda la creación y de todos los individuos, aun y siendo pecadores (sin arrepentirse). El enseña acerca de una salvación por parte de Dios, de la destrucción en lo natural que el mismo ser humano podría producir. Un planteamiento ausente de la Escritura.

El escribe así en su libro “A Generous Orthodoxy”. pp. 95, 96

“Yo soy cristiano porque creo que, en todos estos aspectos, Jesús es la salvación del mundo. Por "mundo" quiero decir el planeta Tierra y toda vida en él, porque si nos dejara a nosotros, seres sin juzgar, sin perdonar, y sin enseñar, sin duda destruiríamos este planeta y sus habitantes. Y por "el mundo" específicamente quiero decir: la historia humana, porque, repito, era y está en peligro, grave peligro, el peligro en última instancia, un peligro auto impuesto, y yo no creo que nadie más pueda rescatarlo. "

McLaren medio burlándose de la salvación como la Biblia enseña, escribe:

"Pero me temo que para muchos cristianos, la "salvación personal "se ha convertido en otro producto de consumo personal (tales como ordenadores personales, un diario personal, el tiempo personal, etc) y el cristianismo se ha convertido en su programa de marketing”  (P. 99)

Así que para McLaren la misión es salvar al mundo en un sentido social y ambiental, no para rescatar a los pecadores perdidos de un mundo perdido y moribundo que Dios va a destruir en el juicio.

Escribe McLaren: "La idea de que el mensaje cristiano es una buena noticia universalmente, tanto para los cristianos como para los no cristianos, es para algunos, desconocida, extraña, y quizá herética. Para mí, se ha convertido en natural y obvio” (110)

“El Movimiento Emergente” es un camino que no lleva a ninguna parte”

“El Movimiento Emergente” es un camino que no lleva a ninguna parte”

Todos juntos en armonía (no importa lo que creas)
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?  15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo?” (2 Corintios 6: 14, 15)

Además McLaren aboga por una hermandad de todos, sin importar el credo. En la página web de Cedar Ridge, la iglesia que lidera Brian McLaren, en la sección Visión y Misión, podemos ver el siguiente extracto:

“Imagine una comunidad que se atreve a soñar con el cielo en la tierra, una comunidad donde todos son aceptados y respetados y queridos en su viaje, independientemente de su origen, creencias o lugar en la sociedad… Imagínese una comunidad de gente dedicada a seguir a Jesús juntos, aprender a vivir como él y ayudándose unos a otros a crecer en su relación con Dios, donde nos estamos transformando gradualmente para convertirse en mejores personas…” (http://www.crcc.org/content/page/our-vision)

Sólo puedo ver cierta falacia en ese argumento; ¿Cómo va poder existir una comunidad que siga a Jesús, sin importar lo que cada uno crea (su creencia)?

Pero eso no nos debe asombrar. McLaren dice lo siguiente, lo cual es absolutamente específico:

“Yo no creo que hacer discípulos quisiera decir necesariamente convertirlos al cristianismo. Es aconsejable en muchas circunstancias, no en todas, ayudar a la gente a ser seguidores de Jesús sin abandonar sus religiones budistas, hindúes o judías, y no entrar en la parodia del destino eterno de la gente que es fiel a otras religiones distintas a la nuestra, debemos superar eso”.

“Para poder ayudar a los budistas, musulmanes, cristianos y cualquier persona de otra religión, a experimentar la vida a lo máximo en la manera de Jesús, con mucho gusto me convertiría en uno de ellos, a cualquier grado necesario para abrazarlos, unirme a ellos, entrar en su mundo sin juzgarlos pero con el amor del Señor, el cual me alcanzó a mí también”. http://apostasiaencartagena.blogspot.com/2009_04_01_archive.html

En su libro “Generous Orthodoxy”, escribe lo siguiente:
“La fe cristiana que yo propongo, debería ser (en el nombre de Jesucristo) una amiga que da la bienvenida a las otras religiones del mundo, no una amenaza” Brian McLaren, A Generous Orthodoxy, (Youth Specialties: El Cajon, CA, 2004; published by Zondervan). Pp 254
Primeramente, la fe cristiana no es una amenaza, sino que es las Buenas Nuevas de salvación, y como único camino al Padre, Cristo no puede estrechar su mano a ninguna otra creencia al respecto.

3. Lo ecuménico en lo “emergente”

“Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.  10 Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!  11 Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras” (2 Juan 21-22)

Por definición el ecumenismo busca la unidad del cristianismo que trasciende y minimiza las diferencias doctrinales. Es la búsqueda de lo imposible: la unión del agua con el aceite. John Franke, uno de los pensadores del movimiento dice:

“La testificación bíblica de Jesucristo como la única salvación y esperanza para el mundo no demanda la postura restrictiva concerniente a la salvación de aquellos que nunca han escuchado el evangelio o a aquellos en otras tradiciones religiosas.”

En otras palabras, no importa si se cree o no en Jesucristo, mientras uno sea fiel a su creencia (este es mensaje jesuita, por cierto).

Ensalzando el ecumenismo, y en un tono desafiante, Brian McLaren escribe en su libro “Generous Orthodoxy”:

“Para añadir insulto al daño, casi todas las ortodoxias de la historia cristiana han mostrado desagrado para las demás religiones del mundo: Budismo, Hinduismo, Judaísmo, Ateísmo, etc. Una ortodoxia generosa de la clase explorada en este libro, mientras no busca el relativismo, busca ver miembros de otras religiones y no-religiones, no como enemigos sino como amados vecinos y cuando sea posible, compañeros de dialogo y hasta colaboradores.”

No obstante la Biblia dice algo muy diferente a eso:

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? 16 ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?” (2 Corintios 6: 14-16)

Si en nuestras iglesias permitiéramos tener a personas de otras religiones, tratándolos como hermanos, estaríamos pecando. Si no les enseñáramos lo que dice la Biblia acerca del único camino para ser salvos (Juan 14:6; Hechos 4:12), pecaríamos. Lo que dice McLaren no es lo que Jesús nos enseñó, y mucho menos lo que nos ordenó (Mateo 28: 18-20). Lo que enseña McLaren no es amar al prójimo, si no más bien ¡condenarlos al fuego eterno!

El movimiento emergente se ha convertido en un defensor del inclusivismo, que dice que a pesar de que la salvación se basa en la obra de Cristo, otras personas pueden ser salvas sin creer en Cristo, dependiendo de su respuesta a la revelación particular que Dios les dio a cada uno. Con esta idea, un musulmán, un hindú, un gnóstico, pueden llegar a ser salvos si siguieron la luz que les fue revelada con respecto a Dios, sin haber creído por fe en Cristo. ¡Por demás murió Cristo!

“Brian McLaren hablando en público ante diferentes cruces… ¿Diferentes cristianismos?”

“Brian McLaren hablando en público ante diferentes cruces… ¿Diferentes cristianismos?”

4. La escatología en lo “emergente”

La escatología en lo “emergente” es absurda y desprovista de la verdad profética bíblica. Todo el concepto de las “cosas que han de ser después de estas” (Ap. 1: 19), sólo tiene que ver con el aquí y ahora. Lo “emergente” cree que el Reino es ahora (Kingdom Now), y que está “emergiendo” paulatinamente. Todo lo contrario a lo que enseña la Biblia que dice que el Reino vendrá de repente Daniel 2: 44, 45).

Geoff Maddock dice al respecto:

“Nuestro principal deseo es ver el reino de Dios en la tierra así como es en el cielo. Nosotros creemos que esto ocurre cuando el pueblo de Dios es renovado alrededor de las misiones divinas de amor y justicia en el mundo.”

En otras palabras, que son los cristianos los que debemos hacer que el mundo cambie al ser “renovados”.

El movimiento emergente enseña que el reino de Dios se desarrolla ahora en la tierra y que progresivamente se está pareciendo al cielo mientras los cristianos viven misionalmente en la tierra.

Según la visión dentro del movimiento, nuestra misión es hacer que el mundo actual progresivamente se parezca al cielo, es decir, hacer de la tierra un lugar mejor para toda la humanidad.

Para Brian McLaren la última meta de Cristo es traer el reino de Dios a la tierra. ¿Cómo es este reino de Dios aquí en la tierra? Rob Bell dice:

“La Salvación significa que todo el universo va a ser traído en armonía hacia Dios. Nosotros podemos unirnos a un movimiento tan grande como el universo. Las piedras, los árboles, los pájaros, los ecosistemas. El deseo de Dios es restaurarlo todo…Para Jesús la pregunta no es como entrar al cielo, sino cómo traer el cielo a la tierra? La meta no es escapar de este mundo, sino reconstruirlo para que Dios pueda venir a él.”

Muy idílico, pero falso. La Biblia enseña otra cosa:

“En los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, 45 de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación” (Daniel 2: 44, 45)

1) Es el mismo Dios – y no los creyentes - quien establecerá el Reino en la tierra.
2) Lo hará en un momento dado, y de repente.
3) Lo hará con violencia.

Además, Cristo no murió por el universo y los ecosistemas, sino sólo por los hombres. Cristo pagó el precio de la justicia, y así cesó la ira de Dios que estaba puesta sobre ellos. Jamás en la Biblia se nos enseña que Cristo murió por los animales, o por los árboles. 

5. Conclusión

El Movimiento Emergente surge en reacción – ellos llaman - a la iglesia modernista, basada en absolutos y dogmas de fe, así como a las formas estáticas y comportamientos tradicionalistas.

Plantea una solución Postmodernista para esta sociedad postmoderna, sobre todo hacia la juventud.

El Movimiento Emergente surge en reacción también contra el tipo de iglesias que les gusta la opulencia, los inmensos edificios, derroche de dinero, etc.

En algún caso, su queja ha tenido algún sentido, pero no su respuesta.

Su aportación sobre todo en el caso de los conversacionales o revisionistas, es nefasta para el Evangelio, trayendo desorden, confusión, apostasía, engaño, distorsión, y levantando la burla de los impíos hacia el Evangelio.

Claman por ser un movimiento misional, pero fallan en lo doctrinal, y ese es un error. Su forma de escapar las críticas es diciendo: “la verdad es relativa“, pero lo absurdo es que ellos claman que esa afirmación es una verdad, y por lo tanto resultan absurdo este tipo de pensamiento.

Lo que los emergentes han hecho es desechar el alcance de la verdad, y relegar a un segundo plano la autoridad de la Biblia, además de desechar las doctrinas que la iglesia ha adoptado desde siempre.

Elementos encubiertos
“Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. 8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida” (2 Ts. 2: 7, 8)

En mi opinión varios de estos personajes que comandan lo emergente son agentes encubiertos infiltrados en lo evangélico, para destruir la iglesia.

¿Desaparecerá este tipo de mal entender la iglesia? Posiblemente, pero no perdamos la perspectiva de los tiempos.

Estamos en el final del tiempo de los gentiles, y sólo con la venida del Señor desaparecerá todo vestigio del mal.

Dios les bendiga.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España
Mayo-Junio 2010
www.centrorey.org

FIN