ANÁLISIS DE LA PLENARIA “ADN” DE DANTE GEBEL EN MADRID, ESPAÑA

Índice del Tema

(Gl. 5:9) “Un poco de levadura leuda toda la masa”

ANÁLISIS DE LA PLENARIA “ADN” DE DANTE GEBEL EN MADRID, ESPAÑA

Introducción

Algunos, a tenor de lo que escribo, seguro que me tildan de cristiano con "falta de amor", y tienen razón, lo que ocurre es que se equivocan en cuanto a ese "amor".

El problema es cuando se confunde el amor de Dios, el cual implica justicia y amor por la verdad entre otras cosas, con ese "amor" humano que se mueve sólo por el lado emotivo, y que es capaz de hacerse el ciego y el sordo ante cuestiones que requieren de una intervención enérgica, encima justificándolo con aquello mal usado de que "el amor cubrirá multitud de pecados". No se puede ser tolerante ante cuestiones reprensibles.

En ese sentido, ciertamente, tengo poco "amor".

El uno de Mayo del 2014, Dante Gebel dio su conferencia “ADN” en Madrid, España. He estado escuchando en grabación completa y sin recortes, con mucha atención, su muy larga disertación realizada en el centro Betel de la capital, la cual fue emitida por una emisora de radio en exclusiva, en concreto el 5 de Mayo. Paso a dar mi opinión según he escuchado.

Empezamos.

1. Se cobra la entrada

En la página web de Dante Gebel para Europa (1), se puede ver el siguiente anuncio a la hora de realizar esta crónica:

“El coste de participación será un donativo individual de 15 € Llame al 91 288 2200 o puede ingresar el importe en la cuenta de Bankia. Titular ONG Amemos ES19 2038 2284 4160 0041 9517 En el concepto poner; Donativo evento Dante Madrid /su nombre y apellido. Luego nos escribe una nota a info@amemos.org notificándonos su ingreso. Todos los que hayan abonado su entrada, podrán recogerlas a su nombre en una mesa en el Hall del auditorio Betel una hora antes del evento”

Presentaron el cobro de la entrada como si fuera un “donativo”. Un donativo es algo que se hace con carácter voluntario y sin esperar nada a cambio. Eso no fue un donativo, sino un cobro para poder acceder al recinto donde Gebel iba a estar y disertar. Una mentira, para empezar.

En un momento de su alocución Dante Gebel dijo: “Cuando uno hace congresos como este, y se cobra un dinero, la pregunta que surge es “¿y por qué si el evangelio es gratis?”… ¿Quién dijo que es gratis? ¡Le costó la sangre al Hijo de Dios! No es gratis, es invaluable. No se puede pagar...no tiene precio. Nunca fue el evangelio gratis…gratis es rebajar la sangre de Cristo. Los que vienen gratis a la iglesia son los que no ofrendan, los que no diezman, los que hay que hablarles una hora para que les salga un euro del bolsillo…no tienen ni idea de la cruz, nunca pasaron por el calvario”

Dante Gebel considera que se debe cobrar una entrada para escuchar el evangelio, ya que el evangelio no tiene precio. Justamente, porque no se puede comprar, debería ser gratis el escucharlo.

Que el evangelio no tiene precio, lo sabemos y lo creemos, razón por tanto para que no se cobre una entrada para escucharlo. No podemos imaginar a aquellos benditos apóstoles de Cristo cobrando entradas para que les escucharan.
Dante es experto en torcer las cuestiones haciendo sus juegos malabares de palabras de siempre.

Para más abundamiento y sordidez, arremete en contra de los que no ofrendan ni diezman, llamándoles tacaños de hecho, y añadiendo la maldición sobre ellos cual es que “no tienen ni idea de la cruz, nunca pasaron por el calvario”. Así pues, para Gebel si el creyente no da dinero, es que es un falso creyente. Todo queda sujeto al dinero.

Gebel, ¿No es esa la doctrina de la prosperidad de la cual dices que ya no enseñas ni crees?... Dante Gebel es experto en dar una de cal y otra de arena, lo iremos viendo a lo largo de este análisis.

No estoy en contra de que se cumpla lo de que el obrero es digno de su salario, pero cobrar una entrada para escuchar lo que debiera ser el evangelio, lo siento, no, y menos cuando se presenta como un “donativo” a realizar.

2. Un concepto manipulador: la presunta mediación

Ya desde el principio Gebel repetía una misma consigna, y a lo largo de su disertación: “He venido a trasmitirles a ustedes lo que Dios me ha dicho que les diga”. Cuando esto se va repitiendo, paulatinamente va causando en el oyente una sensación de dependencia de ese orador, ya que él mismo se sitúa en un posicionamiento de mediador, de puente entre Dios y él.

No deja de ser eso, si de forma consciente o no, una manera de manipular al oyente.

3. ¿Ha cambiado Dante su mensaje?

Dante Gebel dice que ha cambiado su mensaje, que ya no predica sobre la prosperidad, el positivismo, el alcanzar los sueños, y las cosas que siempre desde que ha sido conocido internacionalmente ha enseñado, sino que su mensaje ahora es la cruz. Veremos.

Ya en el principio de su alocución Gebel dice textualmente: Siempre que yo trato de trasmitir lo que Dios me da lo hago con el mismo temor y temblor que lo hacía cuando comencé hace unos cuantos años atrás y ese temor no se me ha ido…es un temor de saber que no puedo agregar ni quitar a lo que considero Dios me dijo que les diga, y esa responsabilidad siempre está, y yo siempre estoy consciente de la condenación que hay para los falsos profetas, y entonces yo sé que cuando me paro aquí, debo hacerlo con temor y temblor”

A tenor de lo que dice, y cuando lo dice, debería darse cuenta, y sus leales oyentes también, que en toda su trayectoria pública, su temor y temblor no le ha servido de mucho, y que su trasmitir lo que Dios presuntamente le dio previamente, de lo cual no podía – dice – agregar ni quitar nada, era errado y hasta falso. En este punto debería estar pidiendo perdón a su audiencia,  justamente por lo dicho, por todo el error y herejía que ha estado enseñando hasta hace poco. Nada de eso se ha oído. Ni qué decir de hacer restitución de tanto, y a tantos, y sacar del mercado todos sus espurios libros y demás material. Nada de esto se ve hasta este punto.

A partir de ese momento y hasta el final, Gebel comunica sus experiencias personales, y como tiene acostumbrado a su público, no para de hablar de sí mismo, de explicar anécdotas, historietas, chistes, obviedades y demás cosas propias de cualquier ententainer o artista en su función teatral, todo ello rebozado de burla, sarcasmo y comentarios de mal gusto, con todo lo cual lograba arrancar de su atenta audiencia muchas carcajadas y sonrisas.

No hay un estudio de la Palabra, no hay profundidad alguna en su enseñanza; no en vano él mismo confiesa diciendo: “Yo no tengo mucha idea de teología”, lo cual debería excluirle automáticamente de cualquier púlpito.

Su disertación la basa en su presunta experiencia con la Catedral de Cristal en California (EEUU), de la cual ha sido pastor de los miembros hispanos, y cuyo pastor principal fue el apóstata y masón Robert Schuller, del cual Gebel dice ser un hombre de Dios.

“Robert Schuller imponiendo manos a Dante Gebel en la Catedral de Cristal”

“Robert Schuller imponiendo manos a Dante Gebel en la Catedral de Cristal”

[Ver más sobre Robert Schuller acerca de lo que cree aquí: http://www.youtube.com/watch?v=suPuM3B16sw]

Gebel explica a su audiencia que cuando llegó a la Catedral de Cristal para ser pastor de los hispanos, allí había muy pocos miembros y muy desmotivados. Dice que cuando estaba ya a punto de tirar la toalla, se puso a orar y el Espíritu Santo le dijo que dejara de lado sus típicos sermones de siempre, y predicara sobre la cruz. Dice así: “El Señor me habla y me dice qué hacer para que eso creciera, para que fuera una explosión…”

Una vez haciendo lo que supuestamente Dios le dice, entonces empieza a experimentar un crecimiento numérico sin paliativos. Este mensaje es el típico de todos los enseñantes dominionistas como César Castellanos, Cash Luna, Mal donado, etc. etc. Todos nos quieren hacer ver que tienen línea directa con Dios, y que saben cómo hacer crecer sus ministerios, contrariamente a todos aquellos que llevamos muchos años sin ver ese “crecimiento explosivo” (como dice Gebel), como si eso dependiera del hombre.

Entretanto Gebel se dedica a menospreciar y burlarse de las iglesias pequeñas en número del área donde está, dice así: “…hay una revista cristiana que se edita allá por el área, y esa revista cristiana va contando cómo crecen las iglesias en la zona, con fotografías, y a mí me llegan esas revistas…y la revista decía: la iglesia el “tabernáculo redimido de los corderitos vivientes”  - por poner un nombre – cumple 42 años de vida y lo celebra, y veía la foto, treinta personas, ¡ni a un miembro por año! Daba vuelta a la página, y veía, la iglesia fulano de tal después de treinta años en Los Ángeles, lo celebra con una gran cruzada que juntó más de ¡ochenta personas!, je, je…”

Gebel ve como un fracaso inherente el que las iglesias fueran pequeñas en número. Para él es un fracaso pastorear a pocos. Gebel me recuerda a César Castellanos del G12 en ese sentido también. Para ellos no tiene sentido el entendimiento de manada pequeña, sino que el ministerio deberá corresponderse con un éxito notorio a modo humano. No es más que una muy arminiana y hasta universalista manera de ver las cosas de Dios. Como si fuera responsabilidad del pastor el que la iglesia crezca, contrariamente a lo que la Biblia enseña (1 Co. 3:7)

Iremos viendo que Gebel, realmente no ha cambiado su mensaje, aparte de lo obvio. No vemos un sincero arrepentimiento respecto a sus enseñanzas posibilistas y heréticas de siempre, sino un pequeño giro hacia la Biblia, a modo de cortina de humo, presumiblemente.

4. ¿El ADN de la Iglesia?

En ese momento, y después de haber hecho algún que otro comentario más bien peyorativo del hispano (mejicano), dice lo siguiente: “Aquí es lo que quiero trasmitirles de parte de Dios: toda la iglesia de Cristo, cuando hablo del cuerpo de Cristo, tiene un ADN. El ADN es el código genético, lo que nos une. El ADN físico es lo que nos da los rasgos fisiológicos, lo que nos da los rasgos físicos, desde que nacemos, desde que estamos en el vientre de la madre. Y la iglesia también en general tiene un ADN… las ovejas cuando nos encontramos en algún aeropuerto, decimos ¡huy, un hermano en Cristo!...hay algo que nos identifica…¡mira, mira, es de la familia de Dios!, porque hay un ADN que nos unifica, ¿estamos de acuerdo sí o no? Hay algo que nos unifica… ¿Qué nos unifica? El ADN”

En ningún lugar en la Biblia encontramos algo así. Esa es una fantasía, no sólo suya, sino de otro hombre de nuevo, César Castellanos, quien hace unos años escribió un libro fantasioso titulado “Cambia tu ADN para recibir linaje real”. Es parte de las fábulas que muchos iban a creer, anunciado por el apóstol Pablo (2 Ti. 4: 3,4)

Lo que hace que la Iglesia de Jesucristo sea tal organismo (que no organización), es el bendito Espíritu Santo. Nada que ver con ADN alguno; y al Espíritu de Dios no se le puede catalogar como ADN en ninguna manera.

En ese momento y por bastante tiempo, diserta Gebel sobre las cuestiones de cultura inherentes de los creyentes en los diferentes grupos étnicos a que pertenezcan, algo obvio. Y luego dice: “no podemos manipular el ADN. El ADN viene en nuestra información genética, ¿hasta ahí soy claro sí o no?” Pues no Gebel, nada claro.

De hecho Gebel enseña algo espurio que ni pies ni cabeza tiene, ni desde un posicionamiento espiritual bíblico, ni siquiera desde un posicionamiento en lo natural.

Hablando en términos naturales, el ADN (ácido desoxirribonucleico), contiene instrucciones  genéticas, no al revés, como dice ignorantemente Gebel. El concepto del ADN sólo se puede aplicar a organismos físicos, no a un organismo espiritual cual es la Iglesia, la cual es y está unida, no por ADN alguno, sino por el Espíritu Santo, el cual es bendito e incomparable.

Gebel usa términos, no sólo inadecuados, sino proclives a la herejía, y sabemos también, que a la blasfemia, haciendo de Dios, el Creador, una criatura, por cuanto dice que tiene ADN.

(Continuará en una próxima entrega) - Parte II -

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Mayo 2014

Notas:

  1. http://www.dantegebeleuropa.com/#!madrid/c10th

FIN